La Policía de la Ciudad detuvo este martes a la mañana a dirigentes y delegados del subte durante una apertura de molinetes en la estación Juan Manuel de Rosas, cabecera de la línea B. El gremio respondió con un paro en las seis líneas y el Premetro, que sostuvo hasta la liberación de los detenidos. La B atraviesa Chacarita, Villa Ortúzar y Parque Chas.

El conflicto del subte escaló este martes a la mañana y terminó con la red entera parada. Todo empezó temprano, cuando los trabajadores de la línea B abrieron los molinetes —y, según algunas versiones, también una puerta de emergencia— en protesta por la sanción a un compañero. De acuerdo con la reconstrucción de varios medios, la sanción había recaído sobre un trabajador que se negó a quedarse más allá de su horario legal de seis horas diarias.

La Policía de la Ciudad intentó impedir la medida. Los trabajadores no la levantaron y hubo detenciones: Claudio Dellecarbonara, integrante del Secretariado Ejecutivo de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), y Facundo Heredia, delegado de la línea B. Según el gremio, minutos después también fue detenido Néstor Segovia, secretario general de la AGTSyP. Los trasladaron al Centro de Admisión y Derivación Norte, en Chacarita.

Las detenciones se hicieron a pedido de la fiscal Celsa Ramírez, de la UFLA Norte, a partir de una denuncia de Emova, la concesionaria de la red. La respuesta gremial fue inmediata: la AGTSyP denunció una “detención arbitraria” y anunció que no habría servicio de subte ni de Premetro “hasta la inmediata liberación de los compañeros detenidos”. En los hechos, eso significó la interrupción de las seis líneas —A, B, C, D, E y H— y del Premetro en plena hora pico.

Hay dos registros de lo que pasó esa mañana en el andén, grabados con poco más de una hora de diferencia.

El primero es el video en el que Claudio Dellecarbonara habla a cámara. Fue grabado a las 8.30, en el andén de la estación Juan Manuel de Rosas, y lo difundieron los propios metrodelegados entre los medios cerca de las 9 de la mañana, para mostrar lo que estaba ocurriendo mientras ocurría.

“Estamos acá en la estación Rosas, son las 8 y media de la mañana, estamos rodeados por la policía”, dice. “Quieren llevarse detenido a uno de nuestros delegados, a Sebastián Carrizo, por la orden de la fiscal, que dice que los delegados y los trabajadores que hacemos respetar nuestro derecho constitucional a huelga, por abrir un molinete, tenemos que ser identificados primero y luego detenidos.”

El dato coincide con lo publicado por otros medios: la Policía habría tenido orden de identificar y detener también a Carrizo, aunque no trascendió si finalmente fue demorado.

En el mismo video, Dellecarbonara plantea la posición del gremio sobre la causa: “Lo que queremos decir claramente es que los trabajadores tenemos derecho a organizarnos, a protestar, a realizar medidas de fuerza. Está garantizado por la Constitución. Y no hay juez, no hay fiscal, no hay presidente que pueda prohibirlo, y vamos a defender ese derecho.”

Y cierra con un llamado al resto de los gremios: “Llamamos a todas las compañeras y los compañeros del subte y a todos los trabajadores del país a bancar esta lucha, a unirnos y a seguir peleando por lo que nos corresponde. No nos van a amedrentar, no nos van a meter miedo, por más policía, por más represión que quieran descargar sobre nosotros.”

El segundo registro son las imágenes del operativo, filmadas en el andén cerca de las 10 menos cuarto de la mañana. En ellas se ven decenas de efectivos de la Policía de la Ciudad entre los pasajeros que viajaban a trabajar, trabajadores del subte con los chalecos verdes del gremio, una persona en el piso rodeada por policías y el momento en que efectivos se llevan a un hombre por la escalera mecánica, mientras los pasajeros filman con sus celulares.

Desde la AGTSyP sumaron otro dato del operativo: “Los policías querían entrar a una sala de descanso que tenemos.”

La apertura de molinetes —dejar pasar a los pasajeros sin pagar durante un lapso determinado— es la forma de protesta que el gremio viene usando en la línea B porque no interrumpe el servicio. La discusión de fondo es si esa modalidad está amparada por el derecho de huelga o si constituye un delito, y es lo que derivó en las detenciones de este martes.

No es la primera vez que los trabajadores del subte quedan en la mira judicial. La misma fiscal que pidió las detenciones, Celsa Ramírez, lleva adelante una causa por asociación ilícita contra la AGTSyP y alrededor de 180 trabajadores por medidas de fuerza realizadas en 2024 y 2025.

Al reclamo inmediato por la sanción se suman otros dos que el gremio viene planteando desde hace meses. Uno es la tercerización: los metrodelegados rechazan que empresas externas realicen tareas de mantenimiento, sostienen que eso viola el convenio colectivo y exigen el cese de esas contrataciones, que atribuyen a la falta de personal en Emova. El otro son los descuentos salariales que, denuncian los metrodelegados, la empresa viene aplicando de manera indebida; el gremio reclama su devolución y asegura que hay resoluciones judiciales que ordenan dejarlos sin efecto. Emova, por su parte, ha defendido en conflictos anteriores la forma en que liquida los haberes. En junio, la primera apertura de molinetes de este ciclo se había hecho en la estación Federico Lacroze, en Chacarita.

Del otro lado del mostrador, la respuesta oficial se apoya en que el subte fue declarado servicio esencial por una resolución del Gobierno porteño de junio de 2024, un argumento con el que se sostiene que una medida de fuerza de este tipo no está justificada. El gremio responde que el derecho de huelga tiene rango constitucional y que ninguna resolución administrativa puede suprimirlo.

El diputado nacional Nicolás del Caño reclamó públicamente la libertad de los detenidos y sostuvo que estaban ejerciendo su derecho a la protesta.

La línea B conecta Leandro N. Alem, en el centro, con Juan Manuel de Rosas, en Villa Urquiza, y en el camino atraviesa buena parte de la Comuna 15: Federico Lacroze en Chacarita, Tronador–Villa Ortúzar y Los Incas–Parque Chas. Para miles de vecinos y vecinas de la comuna es el modo más directo de llegar al centro, de manera que el paro de este martes se sintió de lleno en el barrio, con las estaciones cerradas y los colectivos desbordados en hora pico.

Al cierre de esta nota no había comunicados públicos de Emova ni del Gobierno de la Ciudad sobre las detenciones.

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