A 11 años de la primera movilización, la Plaza del Congreso volvió a llenarse masivamente bajo el lema “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”

La tarde del miércoles 3 de junio el Congreso de la Nación volvió a ser epicentro de una concentración multitudinaria que reunió a mujeres, diversidades y varones para pedir una vez más por el fin de la violencia machista. Además, hubo movilizaciones en distintas ciudades del país.

Este año la lucha fue atravesada por los femicidios de Agostina Vega, de 14 años, en Córdoba y de Dulce María Candia, de 17, en Misiones. Dos adolescentes asesinadas cuyos casos volvieron a poner en agenda la urgencia de abordar las violencias por motivos de género.

En un contexto en el que organizaciones feministas denuncian que integrantes del gobierno nacional, incluido el presidente Javier Milei, fomentan discursos de odio y niegan la violencia de género y los femicidios, los datos son claros: según el Observatorio Lucía Pérez, en Argentina una mujer es asesinada cada 31 horas en manos de un hombre.

El gobierno de Javier Milei desmanteló áreas clave para la lucha contra la violencia de género, lo que representa un proceso fuerte de retroceso en materia de políticas públicas con perspectiva de género.

En 2024 el gobierno cerró el Ministerio de las Mujeres luego de haberlo reducido a subsecretaría en diciembre de 2023. Allí funcionaba las 24 hs, la Línea 144 destinada a atender consultas de mujeres en situación de violencia de género y que sufrió un recorte presupuestario del 97% y una reducción de personal del 50%.

Además, el gobierno quiere sacar adelante un proyecto de ley de “falsas denuncias” el cual, según organizaciones feministas, podría desalentar a las mujeres a denunciar y reclamar justicia, mientras que las denuncias falsas, según datos oficiales publicados por el Consejo Federal de Política Criminal, apenas llegan al 0.09% de los casos en el país.

El acto central del Ni Una Menos culminó con la lectura de un documento escrito en varias asambleas feministas que fue leído por la cantante Cazzu y la actriz Thelma Fardin, ambas reconocidas por ser parte de la lucha feminista.

La jornada volvió a reunir a miles de personas en defensa de derechos y políticas de prevención, asistencia y acompañamiento. A 11 años del primer Ni Una Menos, el 3J renovó un reclamo que sigue interpelando a toda la sociedad: el derecho a vivir libres de violencias.

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