Empezó a desfilar hace cinco años en Presidencia Roque Sáenz Peña, en Chaco, y hace dos volvió a Buenos Aires. En esta entrevista habla de sus comienzos, de modelar criando dos hijas y del proyecto que la entusiasma: una comunidad de mujeres que hayan pasado por el modelaje sin límite de edad. Existe una posibilidad de que el escritor Leandro Cuellar publique un libro sobre su historia de vida

Florencia Quintana es modelo, bailarina y actriz, aunque hoy se dedica de lleno a la pasarela y a la creación de contenido para marcas. Nació en Buenos Aires, se fue a vivir a Chaco a los 11 años y volvió hace dos, mas precisamente a la localidad de Rafael Calzada, en el partido de Almirante Brown (Zona Sur del Gran Buenos Aires). Tiene dos hijas, de 12 y 9 años, y escribe desde siempre, aunque prefiere por el momento no mostrar lo que hace. Ahora va a ser la protagonista de un libro que seguirá diez años de su carrera. Hablamos con ella, café de por medio.

—Contanos quien sos y a que te dedicás…

—“Mi nombre es Florencia Quintana, soy modelo, un poco bailarina, actriz. Actualmente me dedico solamente a lo que es el modelaje. Soy mamá y también un poco escribo, compongo”.

—¿Escribís libros, poemas, canciones?

—“Escribo versos, compongo canciones. Escribo lo que siento, las emociones, el espíritu. Por ahí escribo lo que es mi día, o lo que visualizo. Escribo todo lo que se me puede ocurrir”.

—¿Y eso lo publicás en algún lado?

—“No, es lo único que no muestro, pero considero que es parte de mí. La realidad es que me estoy descubriendo, y a medida que voy descubriendo cosas en mí veo si lo puedo dar a conocer. Tengo un proyecto de poder componer canciones, eso sí”.

—¿Cuándo arrancaste con el modelaje?

—“Hace cinco años, en Chaco, en Presidencia Roque Sáenz Peña”.

—¿Sos chaqueña?

—“No, pero la mitad de mi vida está ahí. Me fui a los 11 años de acá, de Buenos Aires. Cuando era chica nos fuimos a vivir a Chaco. Muchos años después mi mamá vuelve con mis hermanos, pero yo me quedo porque ya estaba en familia, con mi nena. Me terminé quedando allá; mis nenas son de ahí. Una está en Chaco actualmente con sus abuelos y la otra está conmigo. La más grande tiene 12 y la más chica, 9”.

—¿Y cómo llegaste al modelaje?

—“Una vez quise conocer lo que es la vida, porque era ama de casa con 19 años, vivía en una burbuja. Empecé a querer conocer la vida, a poder cumplirme a mí, a trabajar. Me tuve que separar, y fue ahí cuando empecé a conocer lo que era el mundo. Cuando le comenté a mi ex lo que yo quería hacer, no estuvo de acuerdo con nada”.

—¿Y viniste a Buenos Aires?

—“No, ahí arranqué sola, en Chaco. Arranqué hace cinco años y hace dos que vine acá. Acá tengo a toda mi familia”.

—¿Qué trabajos estás haciendo ahora?

—“Hago pasarela, fotográfico y creación de contenido del día a día. Trabajé para varias marcas. También creo contenido para diseñadores y diseñadoras, hago colaboraciones con fotógrafos y aparezco en videoclips: ahora tengo un rodaje con un cantante que viene de Colombia”.

—Muchas veces se dice que ser mamá es una limitación para las modelos. Vos empezaste tu carrera cuando ya eras mamá. ¿Tuviste problemas con eso?

—“Creo que en todos los casos es bastante complicado para las mujeres en cualquier trabajo, pero en esta industria es mucho más limitante. Es un poco más duro poder llegar a ese objetivo. El trabajo requiere que estés presente en un evento, requiere bastante tiempo. Gracias a que tengo el apoyo de mi mamá puedo hacer todo lo que hago, porque no es lo mismo cuidar sola a tus hijas con una nena de 9 años. Es verdad que demanda bastante tiempo y energía”.

—¿Y cómo es el ambiente con el tema de la alimentación? ¿Te controlan con eso?

—“Yo la verdad no tuve ese tipo de observaciones. Capaz que en algunos lugares son así; capaz que si te contrata una agencia te dan un cronograma de alimentación, tenés asesora de imagen y nutricionista. Pero yo, en lo posible, trato de comer lo más sano que puedo, de entrenar, de cuidar de buena manera el cuerpo y el alma también. Bailo y entreno, y para alimentar lo espiritual, medito”.

—¿Cómo influye la situación económica del país en el trabajo?

—“Actividad hay, hay bastantes eventos, más que nada en lo que es Capital. En la provincia no hay muchas cosas. Trabajo eventos en el centro, en Puerto Madero, y en Palermo hago mucho. Donde yo pueda crecer y expandirme, conocer personas, voy”.

—Desde afuera uno ve un desfile de dos horas, pero se me ocurre que hay mucho trabajo detrás…

—“Algunos desfiles son bastante dinámicos y algunos son cortos, depende de la organización. El último fue bastante dinámico: la secuencia era un maquillaje para un diseñador, otro maquillaje para otra diseñadora, y así constantemente, el movimiento, correr de acá para allá. Algunos tardan cuatro horas, algunos tardan dos”.

—Existe un proyecto de hacer un libro por parte de Leandro Cuellar, que quiere contar tu historia de vida y además mostrar la evolución de la carrera de una modelo con los años. ¿Qué podés contarnos sobre eso?

—“Me gustó mucho la idea de Leandro, porque es como expandir un poco más mi historia. Tengo que ir a hablarlo bien con él, pero quiero que se hable de lo que siente la modelo: lo que hay detrás de los escenarios, la persona, la mujer, la angustia, lo que pasamos, los traumas”.

—¿Y cómo te ves dentro de diez años?

—“Me gustaría tener como una escuela de modelaje, pero no en sí modelaje, sino como una comunidad de mujeres donde se le puedan dar oportunidades a todas, que no haya un límite de edad. Cuesta mucho que se abran las puertas para las chicas que son grandes o que son mamás. En esa industria hay bastante limitante: lo que hoy en día buscan son chicas jóvenes, lo cual está bien, pero las mujeres como nosotras también merecemos salir adelante, crecer, expandirnos, y darles algo también a nuestros descendientes, en el caso de que somos mamás. Creo que por eso me gustó la idea de hacer esto con él: que se pueda expandir y que se le pueda dar más oportunidad a más mujeres”.

—¿Te gustaría que se publique el libro sobre tu historia de vida? ¿Qué esperás de él?

—“Espero y me gustaría poder llegar a esa iniciativa de ayudar a la comunidad, y que nos ayudemos entre todas, entre todos, y poder crecer. Porque como siempre digo, el universo es grande y hay lugar para todos y para todas. Para todos sale el sol. Y que yo sea una puerta o una ventana para que otra persona crezca sería un honor”.

Contacto:

Instagram:  @florquiintana_

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