Mientras el Gobierno intenta vender la idea de un país próspero, la medición de la EPH indica que se agravó la situación de la población y que crecieron tanto la pobreza como la indigencia. Fuente: Página 12

Link a nota original: https://www.pagina12.com.ar/2026/09/24/el-323-por-ciento-del-pais-es-pobre-y-el-75-indigente-segun-el-indec/

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) la pobreza alcanzó al 32,3% de los argentinos en el primer semestre de 2026. La indigencia, en tanto, fue de 7,5% en ese periodo. El anterior dato de pobreza había sido el de la segunda mitad de 2025 cuando el cálculo dio 28,2%.

Según el relevamiento del organismo estatal, la pobreza alcanzó al 24,4% de los hogares, mientras que afectó al 32,3% de la población en el primer semestre de este año. La indigencia, en tanto, alcanzó al 5,6% y al 7,5%, respectivamente.

Esta nueva medición de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) marca un aumento de 4,1 puntos en la pobreza respecto al último dato, que fue del segundo semestre del año pasado.

El poder de compra, por el piso

Durante la gestión de Javier Milei, la pobreza llegó a tocar su pico máximo en el primer semestre de 2024, cuando se ubicó en 52,9%. A partir de allí comenzó un sendero a la baja hasta el 28,2% que se registró en el segundo semestre de 2025.

Aunque esa tendencia negativa le sirvió al oficialismo para asegurar que la administración ultraderechista logró bajar la pobreza, lo cierto es que esos porcentajes no se condicen con la realidad, ya que el INDEC mantiene ponderadores desactualizados en sus mediciones.

Las estimaciones de las consultoras

El “Nowcast de pobreza” que elabora la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) había proyectado una tasa de 31,6% para el primer semestre de 2026, igualando el dato del mismo período del año pasado, contra el 28,2% del último semestre de 2025 y 31,6% de un año atrás.

El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), que se basa en datos del INDEC, también coincidía en que la pobreza aumentó y estimó que se ubicó en un 30% durante los primeros meses de 2026.

Por otro lado, un informe de la consultora ExQuanti, calculó que la pobreza subió y alcanzó a 15,1 millones de personas.

Se estima que entre octubre de 2025 y junio de este año el país habría sumado a 2,9 millones de pobres. Diego Piccardo, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, explicó que el incremento se explica por la evolución que sufrió la Canasta Básica Total (CBT) -la cual mide la línea de pobreza- en torno a los salarios.

Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, lo atribuye a la aceleración de los precios por los diversos shocks sufridos en el primer semestre del año. “Va a ser un dato flojo para el Gobierno”, había anticipado Piccardo en ese sentido.

Cómo se mide la pobreza

Javier Milei recibió una pobreza de 41,7%, correspondiente al dato del INDEC para finales de 2023. El Presidente suele asegurar que “bajó la pobreza desde el 52,9%”, pero en realidad ese guarismo corresponde al primer semestre de 2024, o sea a su gestión.

En la primera mitad del 2025 el 31,6% de los argentinos estaban debajo la línea de la pobreza. Pero esa baja con respecto a finales de 2023 no responde a una mejora en la calidad de vida, sino a cuestiones metodológicas.

La medición de la pobreza es unidimensional, o sea que solo se tiene en cuenta un factor que son los ingresos. Hay un piso mínimo para determinar si alguien es pobre o no, que es la Canasta Básica Total (CBT). Es una canasta de bienes y servicios, con fuerte preponderancia de los alimentos. Las clases más vulnerables gastan la gran mayoría de sus ingresos en comida y vivienda al no tener resto para destinar a bienes o servicios denominados secundarios.

En el relevamiento que el INDEC hace a través de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) se comenzó a incluir desde finales de 2024 ingresos como la AUH o la Tarjeta Alimentar que no provienen del trabajo. En gran parte esas herramientas, tan criticadas por Milei, explican la baja de la indigencia. Si bien es correcto tenerlas en cuenta, hasta diciembre de 2023 no se hacía, lo que indica que si se hubiera relevado, la pobreza del gobierno anterior también hubiera sido más baja de lo que fue.

Pero por otro lado, la canasta sigue basándose en los datos de 2004/05 en lugar de los más recientes de 2017/18. Entonces no se tienen en cuenta la masividad de internet, servicios digitales, telefonía móvil y el aumento del peso de los servicios públicos en los gastos de los hogares. Si bien el cambio lo debería haber hecho primero el Gobierno de Alberto Fernández, la administración actual le saca provecho porque desde diciembre de 2023 los servicios aumentan más que la comida, motivo por el cual tampoco actualiza el cálculo de la inflación.

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