Daniela, administradora del café de Camarones y Condarco, cuenta qué se conserva del bar original, por qué la gente busca los lugares antiguos y cómo funciona Don Juan el resto del año.
El jueves 24 de septiembre, entre las cinco de la tarde y la medianoche, más de 75 bares de 25 barrios porteños abrieron sus puertas para la quinta edición de la Noche de los Bares Notables, el ciclo que organiza el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Uno de ellos fue Don Juan, un café con más de cien años de historia que funciona en Camarones 2702, esquina Condarco, en Villa Santa Rita, a pocas cuadras de La Paternal.
El ciclo abre por una noche los cafés, bares, billares y confiterías que la Ciudad distingue como notables: los que están “relacionados con hechos o actividades culturales de significación” y aquellos “cuya antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia local le otorgan un valor propio”. Hoy son noventa en total, repartidos por casi todos los barrios. Esta edición sumó más de 130 propuestas gastronómicas y culturales y más de 80 presentaciones musicales.
Sobre el cierre de la jornada, con el salón y la vereda todavía en movimiento, hablamos con Daniela, la administradora del lugar.
—¿Cómo estuvo la noche?
—Estamos finalizando la Noche de los Bares Notables, que realmente fue un éxito, como siempre, donde viene mucha gente a recorrer los diferentes bares de la Ciudad de Buenos Aires por su belleza, su antigüedad.
—¿Qué se conserva del bar original?
—El bar mantiene su esencia. Nosotros le dimos algunos toques más actuales, pero mantiene el piso antiguo, la barra, la cafetera de hace muchos años, donde el abuelo, el bisabuelo, servía el café. Tenemos la fiambrera, la balanza donde se pesaban los fiambres.
—¿Hace cuánto participan del ciclo?
—Ya venimos participando hace más o menos cinco, seis años.
—¿Por qué cree que la gente busca estos lugares?
—A la gente le gustan mucho los bares antiguos, porque mantienen una esencia, y hay una energía y una vibra que realmente no se encuentra en otro lugar.
—¿Cómo funciona el bar el resto del año?
—Acá en Don Juan nos encuentran de lunes a lunes, desde las ocho de la mañana hasta las doce de la noche, con comida casera, nuestro propio vermut, cerveza artesanal, tragos.
—¿Qué público viene?
—Es un lugar de encuentro muy tranquilo, de familia, amigos, muchas parejas, muy relajado. Así que los esperamos cuando quieran, acá en Camarones y Condarco. No se van a arrepentir: es un lugar hermoso, muy familiar, con mucha historia.
En la Comuna 15 la noche tuvo cuatro paradas. El Café San Bernardo, en Avenida Corrientes 5436, Villa Crespo, abrió con un recorrido histórico por el barrio que salió desde la plaza 24 de Septiembre, una recreación de los años cuarenta y cincuenta y un torneo de ping pong. En Chacarita, el Museo Fotográfico Simik, en Avenida Federico Lacroze 3901, armó un Club de Fotógrafos que sentó en la misma mesa a profesionales y aficionados.
El tango también recorrió la comuna: Hernán “Cucuza” Castiello llevó su ciclo El Tango vuelve al Barrio a El Faro, en Avenida de los Constituyentes 4099, Parque Chas, y a Ocho Esquinas, en Avenida Forest 1186, en Chacarita, además de tocar en el propio Simik.
Instagram: @donjuan_elbar
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