Vecinos congregados en el colectivo OTRA BUENOS AIRES ES POSIBLE de todas las Comunas dan a conocer sus desacuerdos con el proceso de elaboración del Plan Urbano Ambiental de CABA

Desde agosto de 2020 el Poder Ejecutivo del GCBA promueve una serie de reuniones on line con una metodología que condicionan la participación de los vecinos. Fundamentalmente por ser lineales, es decir, sin debates, sin intercambio de ideas y sin poder expresar fundamentos y recibir respuestas. Sin diálogo no hay participación.

Asimismo, se fragmenta en distintos planos intermediados por instituciones tributarias del Consejo del Plan Urbano Ambiental. Dichas instituciones son el Consejo del Plan Estratégico, la Legislatura de CABA y las Comunas. Un rasgo común es la ausencia de diagnósticos y de información previa, así como síntesis transparentes de los actuados. Este 22 de abril, Día de la Tierra, se pone en funcionamiento el Acuerdo de Escazú cuyo objetivo es garantizar la implementación plena y efectiva de los derechos de acceso a la información ambiental, participación pública en los procesos de toma de decisiones, así como para la creación y fortalecimiento de las capacidades. Sin información previa no hay participación. Dice Pablo Bergel.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires necesita un Plan Urbano Ambiental consensuado y sostenido por sus vecinos. El PUA es una política pública de Estado fijada por la Constitución de CABA (artículos 27 y 29) con el cual se determinan la localización de las actividades, la movilidad entre las mismas, la superficie construible por parcela, un espacio público e infraestructuras adecuadas para tener condiciones de vida saludables, igualdad de oportunidades para el uso de los bienes públicos y comunes, respeto por las diversidades culturales y un desarrollo acorde de la biodiversidad urbana, entre otros. Es una política de mediano y largo plazo. Es indispensable la participación pública en procesos de toma de decisiones con interés común. Sin búsqueda de consenso con la comunidad prima el interés de los desarrolladores inmobiliarios, la desigualdad, la concentración y la degradación del ambiente urbano. Dice Manuel Ludueña.

El diálogo, tan propiciado por el Jefe de Gobierno de CABA, no se practica para alcanzar un Plan Urbano Ambiental democráticamente convivencial. Por todo lo dicho y habiendo transcurrido un amplio período y sin rectificaciones -no obstante, las reiteradas advertencias- la crisis ocurrida en las recientes reuniones con ciudadanos de las 15 Comunas nos obliga a presentar este Manifiesto.

Contactos: 911 6100 2002, Manuel Ludueña; 911 6781 3060 Patricia Duro; 911 6911 6112 Carlos Wilkinson; 

Otra Buenos Aires es Posible

MANIFIESTO POR UN PLAN URBANO AMBIENTAL CONVIVENCIAL:

El Plan Urbano Ambiental (PUA) de CABA es un instrumento constitucional de política pública, una de las políticas de Estado -es decir, que va más allá de una gestión-. Tiene como objetivo central regular los tipos de actividades, su distribución e intensidad, tanto móviles como fijas, en los espacios públicos y privados, garantizando las condiciones de vida de sus habitantes -ambiental, social y económica- en el contexto metropolitano. Es una ley de gran importancia, ya que trata cuestiones de mediano y largo plazo, implicando, no solo a quienes vivimos en la ciudad, sino a las futuras generaciones y migrantes. No es casual que la constitución establezca al Plan Urbano Ambiental siendo esta la Ley Marco de la que dependen el Código Urbanístico y Ambiental en primer instancia, así como de los Códigos de Edificación y Habilitación y de las obras públicas. Tal es su trascendencia que condiciona el quehacer cotidiano de los 3 millones de residentes, pero también de los no residentes que, por los empleos, y el uso de equipamientos y servicios implica en total al doble de personas, así como desplazamientos que ejercen presión sobre el ambiente y los procesos ecológicos esenciales en la ciudad. Por ello, tanto la Constitución como las Leyes 71 y 2930, plantean temas centrales que deben ser tratados, con el requerimiento ineludible de alcanzar un compromiso compartido con toda la comunidad; tanto para responder a sus necesidades concretas, como para sostener el accionar posterior conforme a las normas que se logren consensuar. No hay desarrollo sostenible, ni igualdad de oportunidades sin una participación amplia, libre, responsable e integradora del conjunto de la ciudadanía. Es sobre este último aspecto que surgen desacuerdos fuertes entre el procedimiento promovido por el Poder Ejecutivo de CABA y la posibilidad real de participación, así como de generar el entusiasmo necesario para alentar el interés y compromiso de la comunidad. De hecho, las acciones efectuadas desde agosto de 2020 en diversos estamentos por el COPUA son marcadamente inconsistentes, lo que quedó evidenciado en la reunión del 15 de Abril del corriente año tanto por la exigua presencia ciudadana como por la inexplicable urgencia en hacer “votar” propuestas supuestamente estratégicas, ni tratadas adecuadamente con la ciudadanía en general, ni trabajadas de manera metodológicamente correcta con los Consejos y las Juntas Comunales. La participación libre y responsable a la cual se aspira requiere información y diagnósticos previos, difusión masiva y accesible en todas las Comunas, definir como se tratan las propuestas con seguimiento de los partícipes, el pleno funcionamiento del Foro y de la Comisión Asesora según sus fines, el diálogo como base para consensuar, libertad para plantear temáticas y prioridades, definición compartida de los tiempos necesarios, capacitación sobre cuestiones emergentes y de articulación entre normativas concurrentes, plena diversidad profesional ampliada sobre las cuestiones ambientales, entre otras deducibles de los requerimientos antedichos. Este preámbulo es para abogar por una participación abierta, transparente para involucrar a la comunidad, y para que los funcionarios públicos cumplan mínimamente los requerimientos emanados de las normativas vigentes, tales como:

• Difusión pública y masiva de los diagnósticos (2008 – 2020).

• Poner en conocimiento documentos de extensión reducida, redactados de modo comprensible y accesible en lugares públicos, durante todo el proceso de Actualización. Otra Buenos Aires es Posible

• Marcos participativos que aseguren el consenso y la adecuación de las expectativas de los habitantes

• Garantizar la Actualización del PUA en función de los resultados y el producido con las organizaciones social y comunitarias, así como de los ciudadanos a título particular.

• Con las Comunas establecer un sistema de coordinación y consulta para revisión, actualización y seguimiento del PUA.

• El Plan de Comuna debe ser desarrollado con la participación primaria de sus propios actores.

• La Comisión Asesora permanente honoraria debe estar conformada por entidades de reconocida trayectoria en la defensa del desarrollo sostenible -académicas, profesionales y comunitarias-. La misma participará de la elaboración, revisión, actualización y seguimiento del PUA.

• El Foro Participativo Permanente debe ser el espacio pertinente para proponer, elaborar, evaluar y establecer nuevas instancias y metodologías de participación.

Las previsiones normadas reconocen el valor de implicación de los miembros de la comunidad donde, los funcionarios y profesionales gubernamentales -tanto del Poder Ejecutivo como Legislativo- son facilitadores de las aspiraciones vecinales. Este es el centro del hacer para celebrar un PUA de CABA. Es una ley que debe alimentarse de las manifestaciones de sus propios usuarios, sin ideas mesiánicas o agradecimientos circunstanciales; junto a la Constitución de la Ciudad es la ley de leyes que debe plasmarse en un proceso democrático convivencial.

Buenos Aires, 22 de abril de 2021, Día Mundial de la Tierra

Adhieren al Manifiesto:

Manuel Ludueña; Julio Rearte; Carlos Wilkinson; Jorge Passarello; Marcelo Foti; Stella Johnson; Marcelo Díaz; Patricia Duro; María José Lubertino; Adriana Fernández; María Antonia Kaul; María Angélica Di Giacomo; Jorge Oscar Daneri; Pablo Sessano; Silvia Coriat; Ana Faggi; María Rodríguez Romero; Héctor Francisco Tozzi; Osvaldo Saredi; Beatriz Pedro; Carlos Daniel Caserta; Pablo Bergel; Héctor Manuel Correia, Ana María Salvador; María Emilia de Lassaletta; Ana Barreiro; Marta Antar; Noelia Lezcano; Guillermo Alberto Baliña; Liana Battino; Verónica Alejandra Morel Graziani; Beatriz di Paola Derqui; Miguel Vallejos; Nora Gabriela Massuh; Alicia Graziano; José María Corredoira; Mónica Susana Capano; Guillermina Bruschi; Marina Tallarico; Rubén Szuchmacher; Inés Fernández; Águeda Lacanette; Silvia Sánchez; Fabiana Laura Martínez; Silvia Villarejo; Ljubita Klein; Myrian Burgos; Patricia Blanco; Graciela Novoa; Verónica Laura Molinero; Marie Arro; Juan José Fernández; Silvia Haideé Cornejo; Viviana Niznik; Daniel Bazalar; Mónica Fernández; Diana Vega; Irma Navarro Jorge; María Eugenia Rebollar: Nora Beatriz Mestre; María Rosa Olano; Daniel Giglio; Cristina Sottile; Susana María González; Beatriz Mouzo; Graciela Cajal; Eduardo Schmunis; Javier Saggese; Claudia Gandulfo; Cecilia Iglesias; Lucía Macías; María Isabel Mac Dermott; María Alejandra Cellilli; Agustina Rodríguez; Fabio Márquez; Penélope Gasparini; Graciela Elvira Cabrera; Ricardo Guaglianone; Alicia Cuestas; María Aurora Paz; Silvio Florio; Nelba Graciela Nardi; Tomás Abramovich; Leticia Caracciolo; Elisa Claudia Jure; Alejandro Roberto Conde; Juan Carlos Radovich; Marta Antar; Adriana Chein; Carlos Boccardo; Alfredo Dotta; José Luis Hermida; Isabel Diana Fernández; Eduardo F Malfitani; Graciela Magán; David Burin; Pedro Gabriel Boyadjian; José Olivo; José Fernández; Ana Inés Heras; María Luz Piñeyro; Estela Rosa Herrera; Constanza María Urdampilleta; Osvaldo Cordo; Susana López González; Constanza Rambaldi; Eduardo Giardino; Martha Prince; Alejandro Ivorra; Ana María Ziegler; Alejandro Galardo; Carmen Del Valle; Claudia Kolaja; Esteban Aníbal Rascón; Jorge Miranda; Susana Fraga; Luis Pittau; Gustavo Belucci; María del Rosario Canale Ramírez; Horacio Feinstein; …

Foto: Área Consultora.com.ar

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